Sentencia de Muerte
He aquí el primer sueño del Blog, que me ocurrió hace una semana, más menos:
Yo estaba en una ciudad donde había brotado la delincuencia (o más bien el terrorismo). Había una banda de jóvenes que se paseaban y agrupaban en las calles, en distintos puntos de la ciudad. Para iniciar a los novatos, elegían a un civil cualquiera que fuera pasando y estos debían matarlo a como diera lugar. Si se les escapaba, no podían entrar a la banda. Para ello tenían unas armas, me parece verlas, pero no sé de armas así que no sé qué tipo exactamente era (pero algo así http://www.hkdefense.us/pages/military-le/mil-leimages/mp5sdmain.jpg). Una de esas que de un solo balazo te vuelan la cabeza.
Lugar equivocado, momento equivocado: se me ocurre aparecerme en un sitio amplio sin casas, aunque con edificios y casas alrededor, y me encuentro con que uno de estos grupos está reunido ahí, pues no eran nada piolas para sus ataques. Uno de los tipos le dice "ese" a una niña de no más de unos 15 años (si es que), mientras me apunta con el dedo. Yo capto y corro. Doy vuelta una esquina y me meto en una casa, que parece que no me era tan desconocida, creo que de hecho iba hacia allá. Es antigua y como de barro, como las casas antiguas de Copiapó, pero no está en muy mal estado. La puerta está abierta (creo que siempre lo está) y al entrar hay un corredor que da a una sala, pero yo me meto en una puerta a la derecha antes de ir allá. El lugar tiene piso de madera en bruto, antigua, llena de polvo y no muy firme, así que me arrodillo en el suelo pues la habitación se mueve al moverme muy bruscamente. Parece estar sobre un agujero y las tablas a punto de romperse de lo delgadas y viejas; me recuerda mucho a los mausoleos de barro del cementerio y de hecho ya en el sueño pienso que se parecen. No sé con qué me puedo encontrar si se rompe el piso, capaz que unos muertos.
La niña entra. Creo que viste de botas y vestido negro, y su cabello es naranja y tiene como melena hasta los hombros, curvada hacia adentro (bien animé, la verdad). Es bajita y no parece mala.
Dentro del salón casi frente a la entrada, en la pared del fondo, hay un sillón antiguo y en él hay otra niña sentada y resulta que no le veo la ropa a esa, o no me acuerdo, pero es como la misma niña. Yo piolita en la pieza esa, de rodillas, mirando el suelo y a algo de luz que se cuela por las hendijas de las tablas.
Mi perseguidora, que se halla frente a la puerta de la habitación donde estoy, saca el arma y le dispara a la otra niña.
No sé cómo, pero la otra niña era justo una que se le había escapado...
Ahí acaba el sueño.
Tengo la sensación de que me tienen sentenciado. Me pillan, me matan. Por suerte no tenía pinta de premonitorio.
Yo estaba en una ciudad donde había brotado la delincuencia (o más bien el terrorismo). Había una banda de jóvenes que se paseaban y agrupaban en las calles, en distintos puntos de la ciudad. Para iniciar a los novatos, elegían a un civil cualquiera que fuera pasando y estos debían matarlo a como diera lugar. Si se les escapaba, no podían entrar a la banda. Para ello tenían unas armas, me parece verlas, pero no sé de armas así que no sé qué tipo exactamente era (pero algo así http://www.hkdefense.us/pages/military-le/mil-leimages/mp5sdmain.jpg). Una de esas que de un solo balazo te vuelan la cabeza.
Lugar equivocado, momento equivocado: se me ocurre aparecerme en un sitio amplio sin casas, aunque con edificios y casas alrededor, y me encuentro con que uno de estos grupos está reunido ahí, pues no eran nada piolas para sus ataques. Uno de los tipos le dice "ese" a una niña de no más de unos 15 años (si es que), mientras me apunta con el dedo. Yo capto y corro. Doy vuelta una esquina y me meto en una casa, que parece que no me era tan desconocida, creo que de hecho iba hacia allá. Es antigua y como de barro, como las casas antiguas de Copiapó, pero no está en muy mal estado. La puerta está abierta (creo que siempre lo está) y al entrar hay un corredor que da a una sala, pero yo me meto en una puerta a la derecha antes de ir allá. El lugar tiene piso de madera en bruto, antigua, llena de polvo y no muy firme, así que me arrodillo en el suelo pues la habitación se mueve al moverme muy bruscamente. Parece estar sobre un agujero y las tablas a punto de romperse de lo delgadas y viejas; me recuerda mucho a los mausoleos de barro del cementerio y de hecho ya en el sueño pienso que se parecen. No sé con qué me puedo encontrar si se rompe el piso, capaz que unos muertos.
La niña entra. Creo que viste de botas y vestido negro, y su cabello es naranja y tiene como melena hasta los hombros, curvada hacia adentro (bien animé, la verdad). Es bajita y no parece mala.
Dentro del salón casi frente a la entrada, en la pared del fondo, hay un sillón antiguo y en él hay otra niña sentada y resulta que no le veo la ropa a esa, o no me acuerdo, pero es como la misma niña. Yo piolita en la pieza esa, de rodillas, mirando el suelo y a algo de luz que se cuela por las hendijas de las tablas.
Mi perseguidora, que se halla frente a la puerta de la habitación donde estoy, saca el arma y le dispara a la otra niña.
No sé cómo, pero la otra niña era justo una que se le había escapado...
Ahí acaba el sueño.
Tengo la sensación de que me tienen sentenciado. Me pillan, me matan. Por suerte no tenía pinta de premonitorio.

2 Comments:
En J.J. Vallejo con el callejón del medio(los pueblerinos se ubicaran) hay una casa de barro cuya puerta siempre está abierta. No será esa casa la que aparece en tus sueños?
PS: Al primer sueño que tenga, lo postearé inmediatamente.
Nunca te has preguntado porqué en este sueño donde te condenan sin saber por qué, estás solo?, quiero decir, no aparece nadie de tus conocidos, no hay familia, no hay amigos.
Quizá sea especulación sólo mía, pero ese sueño me hace pensar que te sientes solo frente a algunas situaciones injustas de la vida, eso.
En fin, te quiero mucho!
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